jueves, 26 de septiembre de 2013

Un Amor Que Va Y Vuelve: Capítulo 28 



Tenía muy claro que el amor dolía, mi muñeca no paraba de sangrar, por suerte mi mamá subió rápido con las vendas y me curó.
Euge se acostó conmigo después de ordenar el lío de mi habitación.

Cuenta Peter
Estaba en la puerta de la casa de Lali, la medianoche se acercaba y sabía que Eugenia hablaría.
Me decidí y toqué timbre.
Mica: Hola, pasa
Peter: Permiso -entrando-
Gime: Quién es Mica? -viendo que era Peter, le da un beso- Ah, sos vos Pitt, no sabes lo que pasó
Peter: Qué pasó?
Gime: Lali se puso muy mal, desarmo toda su habitación en un ataque de llanto y se cortó la muñeca
Peter: Pero por qué?
Gime: No lo sabemos, no quiso decirnos, solo a Euge se lo dijo
Peter: Y ahora dónde está? 
Gime: Lali? -asentí- En su habitación durmiendo, Euge está con ella, subí si queres
Peter: Si, ahora subo, Nico?
Gime: Recién fue a acostarse
Peter: Bueno yo subo, vos anda a dormir
Gime: Está bien, hasta mañana -beso en la frente -
Peter: Hasta mañana
Me dirigí a la habitación de Lali, tomé coraje y golpee. Luego de oír un "pase" por parte de Euge, entré.
Peter: Vengo a hablar con ella
Euge: Tarde, ya se enteró -haciendo zapping-
Peter: Cómo que ya se enteró? -levantando la voz, me estaba desesperando -
Euge: Así como lo escuchas y baja el volumen que está mi amiga durmiendo.    - siguió haciendo zapping -
Peter: -le apagué el televisor- Se lo dijiste? Me traicionaste?
Euge: No fui yo Pedro
Peter: Entonces?
Euge: Escuchó a Agus cuando se lo decía a Nico
Peter: Me odia no?
Euge: -suspiró y negaba con la cabeza- si te odia
Peter: Qué fue lo que te dijo?
Euge: Que no podía creer que la habías traicionado otra vez - sacándole el control remoto y aprendiendo el televisor nuevamente-
Me quedé mirando a Lali, Euge estaba mirando un canal donde pasan vídeos musicales.
Peter: Yo la amo -Euge me miró, pero siguió mirando la TV y negaba con su cabeza- Crees que me va a perdonar? -Euge lo miró-
Euge: Yo sabía que lo iba a tomar mal, pero no imagine que podría llegar a hacer todo lo que hizo
Peter: Me contó Gime que se cortó la muñeca sin querer
Euge: Si, no sabes como sangraba
Peter: Igual, todavía no me dijiste si me va a perdonar?
Euge: Lali había superado tu partida, su enfermedad se había ido, si ahora le llega a pasar algo otra vez, si llega a intentar dejar de comer, si lo llega a pensar aunque sea, vas a ser el único responsable y te juro que te voy a odiar -se va al baño-
Yo solo miraba a Lali, cómo podía haberla lastimado, era un ángel, era la chica perfecta, con la que todo chico sueña pero me había equivocado otra vez, había provocado dolor en ella, otra vez.
Le di un beso en su frente, en su mesa de luz dejé la cadenita que tengo desde mi comunión, esa que me habían regalado mis padrinos y ella. Luego de esto, me fui a casa.

Cuenta Euge
No podía pensar en Lali y en que podía tener otra batalla con la bulimia, la idea me consumía, me hacía llorar, me dejaba sin aire.
Yo sabía que la culpa no era toda de Peter, ni siquiera sé por qué le dije eso, creo que el temor a que ella vuelva a sufrir, me hace buscar un único culpable, y es un error, porque todos en parte fuimos un poco culpables por no cuidarla desde el primer momento. Tal vez fue porque el dolor que sentía Lali nos dejaba sin fuerza.
Después de llorar media hora en el baño entré a la habitación, mi amiga aun dormía y arriba de su mesa de luz había una cadenita que reconocí al instante. Mi cabeza me decía que tenía que sacarla, que si Lali la veía podría ponerla peor, pero mi corazón me decía lo contrario que la dejara, que sería un alivio a su dolor.
Baje por un poco de agua y para aclarar mis sentimientos, me hice un café y subí nuevamente.
Lali estaba en su balcón con la cadenita de Peter en sus manos, apoyadas en su pecho. Sonreí, una vez más el corazón le ganaba a la razón.
Euge: Lali -me senté en el sillón que estaba frente al suyo y ella abrió los ojos-
Lali: Hola -apenas sonrió-
Euge: Queres? -le mostré la taza de café -
Lali: Gracias -agarrándola-
Euge: Cómo estás?
Lali: Más tranquila, creo que esto ayudo -mostrándome la cadenita de Peter- y no sé por qué, estuvo acá?
Euge: -asentí- el venía a contarte la verdad, pero le ganaron de mano
Lali: -sus ojos se llenaron de lágrimas- Me traicionó dos veces
Euge: Lali, Ey -arrodillándome a su lado y acariciando su mejilla- no pienses más en eso, no llores más,  vení -la tomé de la mano y la llevé a la baranda del balcón- mira la hermosa luna que hay esta noche, no te parece? -ella asintió- Sin embargo, hoy que está tan brillante, hay nubes que sin querer opacan su brillo, pero a ella no le importa, ella sabe que esas nubes son pasajeras, que cuando se alejen su brillo volverá -Miré a Lali, ella miraba la luna con una sonrisa y con lágrimas que rodaban por sus mejillas- Lo mismo pasa con vos -volví a mirar la luna- ahora estás opaca por la nube del dolor que te cubre, pero cuando te des cuenta que se va, volverás a brillar.

Cuenta Lali
El dolor, la bronca, no me dejaban dormir tranquila. Me desperté y la cadenita que le habíamos regalado a Peter para su comunión, estaba arriba de mi mesa de luz.
Qué hacía ahí? Cómo llegó? Peter había estado en casa? Por qué había ido? Tomé la cadenita y me senté en el balcón.
Cerré los ojos, respiraba aire fresco y eso me gustaba. Sentía que el dolor poco a poco iba disminuyendo, pero la angustia, la bronca, seguía intacta.
La brisa que corría me hizo llevarme de manera inconsciente, la cadenita a mi pecho.
Euge llegó con una taza de café y me dijo unas palabras hermosas que me hicieron reflexionar. Estuvimos un rato más hablando y luego entramos para dormir.
A la mañana siguiente Euge se fue a la facultad pero yo no fui. No estaba de ánimo, además me cruzaría con Peter y eso no iba a estar bueno. 
Aún seguía con la dieta que me habían dado, pero el desayuno no lo pude terminar ya que tuve que ir corriendo al baño para devolverlo. Una sensación extraña corría por mi cuerpo, esa sensación de años atrás.  Sabía que un vómito no significaba algo bueno, pero no quise alarmar a nadie, sería un secreto entre mi cuerpo y yo.
Dos días pasaron y yo no había vuelto a la facultad, ya todos sabían lo de Peter, pero este tema no se hablaba cuando iban a casa a verme. Los vómitos habían vuelto pero decidí arreglarme sola, tenía algo pensado.

Cuenta Peter
Los días pasaron y no había vuelto a ver a Lali. Los chicos se habían enterado de lo que había hecho pero no me odiaban. Sentía algo en el pecho, un dolor fuerte, pensé que era por Lali pero les pregunté a las chicas y me dijeron que estaba bien, pero que estaba muy angustiada y no quería volver. La entendía, quería hablar con ella pero no me animaba, así que opte por una opción que tal vez no sería la más conveniente, ella me tildaría de cobarde seguramente, le iba a escribir una carta.

Cuenta Lali
Era una tarde más, una tarde más de lo mismo, mis amigas venían a visitarme, me traían chocolates, más tarde venían los chicos, menos Nico, él no había venido desde el día que escuché todo.
Eran las ocho de la noche y se fueron todos, yo me comí uno de los chocolates que me trajeron las chicas pero tuve que correr enseguida al baño.
Cuando volví a mi habitación después de vomitar estaba Nico en mi habitación con un sobre en mis manos.
Lali: Nico qué haces acá?- sentándome a su lado y me abrazó fuerte-
Nico: No quiero que te pasé lo mismo Lali -me abrazó aún más fuerte-
Lali: De qué hablas Nico?
Nico: te vi en el baño, vomitando -solo me quedé en silencio- Cuánto hace que volviste a...
Lali: Dos días
Nico: No lo sabe nadie no? -Negué con la cabeza- Se lo vas a decir a alguien? -volví a negar- Qué vas a hacer? Digo, te tiene que ver un médico
Lali: -no le hice caso- Qué es ese sobre?
Nico: Te lo manda Peter -dándomelo-
Lali: Gracias
Nico: Bueno, antes de irme quiero pedirte perdón también porque yo sabía todo y no te dije nada.
Lali: Ya no importa, Euge me dijo que fue porque estaban esperando que Peter hablara
Nico: Te quiero -me abrazó- bueno me voy
Lali: Nico, te puedo pedir un favor?
Nico: Si, obvio
Lali: Mañana tengo turno con el médico, iba a ir sola porque nadie lo sabía pero
Nico: A qué hora pasó?
Lali: Cuatro y media está bien
Nico: Cuatro y media estoy acá
El último abrazo y mi amigo se fue.
Me acosté con el sobre en mis manos, lo abrí había una carta en él y un CD, pusé el CD y había solo un tema y en el sobre estaba la letra de esa canción. Mientras escuchaba la canción leía la letra.
Como te pido que vuelvas a mi
si fui yo mismo quien te hizo partir
Como te explico que me ha hecho sufrir
separarme del sol que hay en ti
como te miro a los ojos
que extraño si lloraron esa última vez
Como le digo al amor de mi vida
que mentía el día que me marche
solo le pido a dios que escuches mi canción
que llegue a tus oídos cual si fuera un rumor
&que me perdones aunque no esté yo
un tonto que se equivoco
solo le pido a dios que escuches mi canción
que llegue a tus oídos cual si fuera un rumor
&que me perdones aunque no esté yo
un tonto que se equivoco
Como te ruego que pienses en mí
si me rogaste &nunca quise mirar
como te cuento que el cielo esta gris
desde el día que me fui sin hablar
como te cambia el dolor que hay en ti
con este amor que se me va a desbordar
como consigo borrar tus recuerdos
par darnos otra oportunidad
solo le pido a dios que escuches mi canción
que llegue a tus oídos cual si fuera un rumor
que me perdones aunque no esté yo
un tonto que se equivoco

Ya tenía las lágrimas a flor de piel con la canción, no me quería imaginar qué pasaría con la carta, así que me digne a leerla.
Lali:
       Sé que la estás pasando mal, sé también que es por mi culpa. No puedo creer que haya lastimado a la persona que más amo en el mundo, a la persona que me da tanta felicidad, a la persona que me sacó tantas sonrisas, a la persona que me abrió su corazón, a la persona que me enseñó lo que es amar. Lo que hice, lo hice inconsciente, no me quiero justificar, para nada, pero siento que debías saberlo. Yo te amo como a nada en el mundo, sos una persona increíble, llena de sueños, de paz, de amor. Cualquier chico sueña con encontrar a alguien como vos y yo que te encontré, te perdí.
Quiero que sepas también, que ya sé por lo que pasaste después de mi partida, eso me hace sentir aún más basura, por una estupidez mía vos padeciste una enfermedad horrible. Agradezco que no te haya pasado nada porque no me lo hubiera perdonado. Solo te pido que ahora que sabes la verdad, no intentes, ni pienses, dejar de comer, porque aunque me saques a patadas voy a estar con vos.
Me gustaría hablar con vos, no me anime a hacerlo personalmente porque siento que hubiese sido peor, capaz que me equivoco.
Te amo Lali, sos lo mejor que me pasó en la vida, estos días sin verte son un calvario, tal vez me lo merezco, pero no dejes de hacer las cosas que te gustan porque yo esté, y mucho menos dejes de sonreír por mi error.
                                     Te Amo. Peter
PD: No estaba muy inspirado, pero necesitaba que supieras esto.

Lloraba demasiado, Peter no era bueno haciendo cartas pero esta era especial.
Dejé la carta en el sobre y la guardé en un cajón. Agarré un chocolate y me acosté, pero a los dos segundos estaba en el baño, no podía seguir sintiéndome vacía, necesitaba ir al médico urgente.


 Perdón por desaparecer por tanto tiempo. Gracias por seguir leyendo y decirme cosas tan lindas. 
Dejenme su twitter si quieren que les avise, el mío es @LaliMiOrgullo 
Comenten!
Bienvenida a la nueva lectora! 
Besos. Marisol 

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